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Evaluar el ambiente del niño y examinar la información que recibe de su entorno podría ser la solución al infradiagnóstico que sufre el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Al menos así lo cree Julián Vaquerizo, jefe de la unidad de Neuropediatría del Hospital Infanta Cristina de Badajoz, quien ha presentado un nuevo modelo para el diagnóstico de este trastorno. La denominada "Metodología 360º", basada en la evaluación completa del entorno del niño, podría mitigar las diferencias que separan a psiquiatras y neuropediatras en el diagnóstico de este trastorno. "Hay que tener una fotografía completa del entorno del niño para diagnosticarle correctamente", dice Vaquerizo. Para la psiquiatra Natalia Jimeno, de la Facultad de Medicina de Valladolid, "en algunos casos sí es necesario consultar con los neuropediatras para descartar que el TDAH no se presente como una enfermedad secundaria a otra enfermedad".
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