El resultado supone un estudio epidemiológico de grandes dimensiones que representa al alumnado de primaria y secundaria de todas las islas, y también hace partícipes a padres y profesores.
Estos resultados, que fueron presentados durante el Simposio Internacional de Criminología, Delincuencia y Psicología de la ULL, han sido elaborados por Carmen Rosa Sánchez López, en calidad de investigadora principal; Concepción Ramos Pérez; Francisco Díaz Cruz y Melania Simón Pulido, todos ellos de la Facultad de Psicología de la ULL.
El estudio se centró en primer lugar en los centros de Educación Secundaria, puesto que el mayor volumen de quejas por parte del profesorado sobre el comportamiento perturbador de los jóvenes, se daba precisamente en los centros de este nivel educativo.
Para el estudio se tuvo en cuenta la percepción que tienen los profesores y se analizó una muestra de más de 5.000 niños y niñas de todas las islas utilizando el EDAH, un cuestionario que mide Hiperactividad (H), déficit de atención (DA) y trastorno de Conducta (TC). Los responsables del estudio señalaron que los datos no indican que todos los niños que presentan conducta molesta en las aulas tienen un diagnóstico de H, DA o TC. Por ello, se requiere validar el mismo a partir de los resultados del re-test (segunda fase de los proyectos), así como de otras pruebas específicas.
Según estas pruebas, en primaria el 3,6 por ciento de la muestra presentaba problemas de conducta sin signos de trastorno de déficit de atención por hiperactividad (TDAH). En cambio, el 14 por ciento de la muestra total presentaba signos y síntomas de H, DA o H y DA combinados. Atendiendo a los subtipos del TDAH, el déficit de atención (DA) ocupa el mayor porcentaje (7,8 por ciento), seguido por la combinación hiperactividad (H) y déficit de atención (DA) con un 3,3 por ciento.
En el estudio se aprecia que el TDAH es más frecuente en niños que en niñas. Las diferencias son menores en aquellos que presentan sólo signos de déficit de atención. En el estudio también se analiza el concepto de comorbilidad, es decir, la presencia de dos o más trastornos distintos en un mismo individuo. De este modo, del total de niños que presenta signos y síntomas de TDAH, según sus maestros, el 45,7 por ciento presentan comorbilidad con TC. En cuanto a los resultados de secundaria, el 4 por ciento de la muestra presenta problemas de conducta sin signos de TDAH, mientras que el porcentaje de alumnos con signos y síntomas de H, DA y H+DA es del 12,3 por ciento.
Atendiendo a los subtipos del TDAH, el DA ocupa el mayor porcentaje (8,1 por ciento), seguido por la combinación H+DA (2,6 por ciento). De nuevo, el TDAH es más frecuente en niños que en niñas. Las diferencias son menores en aquellos que presentan sólo signos y síntomas de TDAH con TC. Del total de niños que presentan signos y síntomas de TDAH, según sus maestros, el 43 por ciento presenta comorbilidad con TC.
En ambos proyectos se tuvo en cuenta la necesidad de que los padres recibieran la información pertinente sobre la evaluación realizada a sus hijos, y en el caso de que se requiriese, pudieran acudir a los orientadores de los centros para una intervención psicoeducativa o una derivación a las unidades de salud mental cuando fuera necesario.
Respecto al ámbito educativo, se han llevado a cabo varias jornadas formativas para orientadores de enseñanza obligatoria, en las que se les dio a conocer los resultados obtenidos en ambos estudios y se les formó en la utilización de instrumentos de evaluación, con baremos de corrección ajustados a la población canaria; y en las estrategias de intervención psicoeducativas más apropiadas para los distintos tipos de problemas estudiados.