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El pasado viernes 24 de octubre de 2008 se iniciaron en el salón de actos del Hospital Son Llàtzer las II Jornadas de actualización en Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH), un problema que afecta a unas 50.000 personas en Baleares, un 5% de la población, y precisa de la sensibilidad de los profesionales implicados y de una mayor agilidad de acceso al diagnóstico precoz y al tratamiento. Las jornadas, que fueron clausuradas el sábado 25 por la consellera de Educación, Bárbara Galmés, han sido organizadas por la Asociación Balear de padres de niños con TDAH (STILL) y tienen como objetivo acercar a las Islas a profesionales expertos y, de esta forma, facilitar la actualización en el conocimiento de este trastorno y con ello mejorar su comprensión. Las jornadas, concebidas como un encuentro multidisciplinar dirigido a médicos, psicólogos, pedagogos, familias, afectados y profesionales interesados en el manejo y conocimiento del TDAH, persiguen prevenir el bajo rendimiento académico y de cormobilidad, para lo que es necesario el acceso a un diagnóstico precoz y a un tratamiento adecuado, que en Baleares es muy dificultoso. Y es que, el principal problema al que se enfrentan los afectados es la mala comprensión del TDAH en todos los ámbitos y, especialmente, en el educativo, lo que dificulta el diagnóstico precoz y su tratamiento, por lo que los responsables de STILL entienden que es necesario mejorar la información a los padres de los niños afectados para facilitar la toma de decisiones acertadas para la aplicación de un tratamiento adecuado. De hecho, los portavoces de STILL han señalado en varias ocasiones que “el sistema educativo no es eficaz ni responde adecuadamente a la diversidad del alumnado que existe en las aulas”, por lo que “hay que establecer unas directrices específicas y claras en los centros escolares” respecto a la adaptaciones en el método de enseñanza que necesitan los niños con TDAH, ya que “tienen la misma capacidad que el resto de sus compañeros, pero necesitan más tiempo y una división de la materia en partes”. Por otra parte, no hay que olvidar que el “alto coste del tratamiento” -12.000 euros al año-, ya que es una afección crónica y requiere tanto tratamiento farmacológico como psicológico, por lo que han pedido a la Administración la calificación del TDAH como trastorno crónico para que aumente la financiación de los fármacos que, junto a la ayuda psicológica, “suponen un desembolso muy grande para la economía de cualquier familia media. El TDAH es el trastorno más frecuente y estudiado por la comunidad científica, pero en los ámbitos habituales en los que se mueven los enfermos, como el colegio, la familia o los amigos, se desconoce por completo. De origen neurobiológico, se caracteriza por los siguientes síntomas: - Desatención, lo que se traduce en incapacidad de resistirse a estímulos irrelevantes, lo que dificulta su concentración durante mucho tiempo y, por tanto el mantenimiento del “trabajo consistente” en una tarea, por un periodo de tiempo más o menos largo. - Hiperactividad (alto nivel de actividad motora). - Impulsividad, o dificultad de autocontrol en sus emociones, pensamientos y conductas, que se presentan con mayor intensidad y frecuencia de lo esperado para su edad y nivel de desarrollo, de tal forma que interfieren de manera negativa en su aprendizaje y/o comportamiento. Estos síntomas pueden manifestarse conjuntamente o bien predominar solamente uno de ellos.
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