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Estar rodeado de otros niños en un salón pequeño ponía tan nervioso a Esteban Cortés que a veces lloraba, según su madre, Moncerrat Cortés. "Es un niño muy tímido y callado", explicó la señora Cortés, de 38 años. La situación por la que pasaba Esteban, de 4 años, en el salón de clases de la guardería de niños preocupaba a su madre. Pero llegó el día que se enteró de la apertura de una escuela especial para niños de prekínder, kínder y primer grado. En la escuela charter Chapel Hill Academy, aparte de enseñar, los maestros ayudan a los niños a sobreponerse a problemas emocionales, de conducta o aprendizaje a temprana edad. "Lo que me gusta es que las clases son pequeñas y eso permite un trato más individual entre los niños y las maestras", dijo Cortés, agregando que Esteban está contento e interactúa normalmente con otros niños en su nueva escuela. La escuela ubicada en el 4640 Sycamore School Road en Fort Worth es gratuita y administrada por la organización sin ánimo de lucro Lena Pope Home Inc., especialista en servicios de consejería, educación y hogares temporales para niños y jóvenes con problemas emocionales. "La idea es trabajar con los niños a una temprana edad, antes que se queden atrás y tengan problemas ya cuando ingresen a la secundaria y preparatoria", dijo Alicia Durán, oficial de finanzas para Lena Pope Home Inc. Según cifras de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), 8.3 millones de niños estadounidenses de 4 a 17 años padecen de problemas de conducta. Los problemas más comunes son los trastornos emocionales, el déficit de atención (ADD) y el déficit de atención por hiperactividad (ADHD). Todos estos problemas pueden interferir con el aprendizaje de los niños, y cuanto más pronto sean detectados, mejor. "Nos hemos dado cuenta que algunos niños con problemas de conducta comienzan desde muy pequeños y en muchos de estos casos los problemas se deben al ambiente en el que crecen", dijo Durán, cuya agencia atendió en el 2005 a unas 8.000 familias con niños con problemas emocionales, el 29 por ciento latinos. "No tienen atención suficiente, ya sea por padres de familia o educadores, por eso es mejor tener clases pequeñas que le den atención a niños que aprenden de manera diferente a los demás". María Salazar, clienta del hogar Lena Pope, comentó que le hubiera gustado que la organización hubiera abierto la academia para niños pequeños desde hace mucho tiempo. "Yo creo que algo así le hubiera ayudado a mi hijo", dijo Salazar, que tiene un adolescente de 17 años que abandonó la escuela, comenzó a usar drogas y ha estado en problemas con la ley. "Fue falta de atención, comunicación y apoyo", explicó sobre su hijo. "La ayuda que recibió (por parte de Lena Pope Inc.) fue maravillosa. Mi hijo ya regresó a la escuela, y terminó su rehabilitación hace un mes". Chapel Hill Academy opera de 7:50 a 14:30 y cuenta con más de 144 estudiantes, de los cuales el 20 por ciento es hispano. La escuela todavía tiene cupo en el primer grado.
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